Compañer@s

Este curso he escogido recurrir al uso del símbolo arroba (@) para escribir palabras con “género inclusivo”. Sin embargo, esta práctica es discutible. Me pregunto, ¿qué opinión tendrán l@s lector@s de Tradiling?

En su favor está el hecho de que resuelve el problema del lenguaje inclusive con cierta elegancia, convertiendo palabras que hacen referencia a personas indeterminadas, tradicionalmente con marca de género masculino, en palabras sin marca de género. Las alternativas para las personas que quieren explorar los recursos lingüísticos del español para escribir con esta sensibilidad son, según mi criterio, poco satisfactorias.

Reconstruir frases para evitar el problema, escribir con dobletes de masculino y femenino (p.e. amigas y amigos), utilizar sustantivos grupales (p.e. estudiantado), escribir siempre en masculino o siempre en femenino, alternar masculino y femenino, ninguna de estas opciones me convence.

En contra del uso de la arroba hay varios argumentos, todos relacionados en cierta medida.

El argumento normativo

El primer argumento en contra es que el uso del símbolo “@” para género neutro no está recogido por la Real Academia Española (RAE). No es normativo. Según Fundéu, es un uso inadecuado:

04/02/2011
arroba (@) para el género, uso inadecuado

No es recomendable usar el símbolo @ para englobar los dos géneros en una misma palabra.

El empleo de la arroba para hacer explícita la alusión a los dos sexos y evitar la repetición de una palabra en masculino o en femenino es un recurso frecuente en la lengua escrita, en particular en carteles y circulares: Queridos compañer@s.

Sin embargo, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, este uso es innecesario (el masculino, como género no marcado, puede emplearse para englobar el masculino y el femenino) e inadecuado.

Hay que tener en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico, como corrobora la Gramática académica, y que, además, esta fórmula no siempre es aplicable a la estructura de la lengua: así, por ejemplo, en el Día del Niñ@, del solo puede concordar con el masculino.

https://www.fundeu.es/recomendacion/arroba/

No nos debe sorprender que la RAE rechace el uso de “@” para género, ya que las autoridades lingüísticas suelen rechazar toda innovación, por lo menos durante un tiempo. En este sentido, constatamos que el uso de “@” para género se ha popularizado en los contextos más dinámicos, como las redes sociales, los medios audiovisuales, el correo electrónico y los carteles. Su uso generalizado en estos campos nos hace pensar que no se trata de una mera moda pasajera. Los neologismos de las redes sociales muchas veces acaban consolidándose y finalmente reciben la bendición oficial. En la última actualización del Diccionario de la Lengua Española, del año 2019, la RAE aceptó palabras como muesli, casteller, bicicletada, beatlemanía, agendar. Ante tales decisiones, me pregunto por qué tardaron tanto. Casi 60 años más tarde ¿qué hacia pensar a l@s académic@s que los Beatles iban a caer en el olvido? Esta es la cruel realidad de los organismos normativos. Lo que un día condenan como error, el día siguiente lo aceptan como antológico. La realidad del cambio lingüístico es más social y gradual. ¡Las autoridades siguen a la sociedad a destiempo!

Por lo tanto, el hecho de que un uso extendido no sea normativo no nos debe sorprender. Si no desaparece el uso, las autoridades acabarán aceptando la novedad, aunque sea 60 años más tarde.

Pronunciación

Otro problema del uso de “@” para genero es que no se puede pronunciar. Aunque escribamos “l@s compañer@s”, ¿como lo vamos a decir? De hecho, parece que no hay ninguna solución en este sentido. Se trata de una forma de escribir que es impronunciable. ¿Existen otros ejemplos de usos no pronunciables? Quizás sí, en las fórmulas químicas o las equaciones matemáticas, pero es otro orden de cosas, ¿verdad?

Accesibilidad

El factor negativo más importante, relacionado con los dos anteriores, es que el uso de “@” para genero no es un uso accesible. Las personas que utilizan dispositivos de ayuda auditiva para la lectura van a quedar algo perplejas con las palabras que incluyen la “@” de género. Probémoslo. He grabado la versión hablada de Google Translate de las siguientes frases:

“Lo expliqué a los compañeros.”

“Lo expliqué a las compañeras.”

“Lo expliqué a l@s compañer@s.”

El problema queda evidente. No se entiende la tercera versión. Esto quiere decir que una persona que utiliza un lector auditivo va a encontrar obstáculos para entender un texto que incluye la “@” de género.

Quizás un día estos dispositivos podrán leer la nueva ortografía, pero aún no.

Aislamiento

Otro de los problemas del uso de símbolos no canónicos es que, mientras se puede aplicar a muchos casos, no se puede aplicar a todos. En el ejemplo anterior he puesto “l@s compañer@s”. Si hubiera sido “de l@s compañer@s” la solución sería igual. Pero si el texto incluye “de la/el compañer@” en singular, ¿qué vamos a escribir? ¿”d@l compañer@”?

Esta solución ya no parece tan elegante, ¿verdad? ¡Parece “del compañero” mal escrito! Cambiando la frase, se podría evitar una forma de este tipo, pero así ya empieza un camino torturado de gimnasia verbal. Una solución óptima tendría que ser fácil de aplicar y natural a la vez.

En conclusión

No se sabe cómo va a acabar esta historia. Parece que estamos en un momento de cierta inestabilidad por lo que afecta a esta cuestión. Las posiciones más conservadoras, que defienden el uso del “masculino genérico”, no convencen a mucha gente. Pero todas las alternativas tienen algún inconveniente.

Hay mucha literatura sobre este tema. Aquí nos limitaremos a citar unas pocas referencias:

Como colofón de este artículo, reconocemos que escribir un español elegante con sensibilidad moderna de género es difícil y, sea cual sea la técnica adoptada, requiere atención y esfuerzo.  Testimonio de lo dicho es la página 24 de la Guía para el uso no sexista del lenguaje en la Universitat Autònoma de Barcelona (Servicio de Lenguas y Observatorio para la Igualdad Universitat Autònoma de Barcelona, 2011):

¡El mismo texto que advierte del peligro de utilizar el masculino genérico lo usa!

Richard Samson
Últimas entradas de Richard Samson (ver todo)
Richard Samson

Acerca de Richard Samson

I’m a teacher living in Osona, Spain. I'm into tennis, dogs, and chickens. I’m also interested in translation and Moodle (well, digital tools for teaching, in general).
Esta entrada fue publicada en Profession, Spanish. Guarda el enlace permanente.